31 de marzo de 2012

DECÁLOGO

¡He vuelto al blog! Luego de largos meses sin escribir una línea en este rincón, me he hecho del tiempo para retornar a él. Lo urgente y lo importante viven en tensión, y este blog ha sido víctima de esa necesidad de posponer ciertas cosas para hacer otras.

Después de dos años de incesante trabajo en crear y desarrollar un área de comunicación en una organización, quedan muchas lecciones y reflexiones para deshilar en este espacio, y eso es lo que deseo hacer en esta especie de relanzamiento de algo nacido con el objeto de aprender y reflexionar sobre comunicación, y que hoy retoma su camino con las mismas metas.

Así pues, si tuviera que escribir diez puntos que he aprendido o confirmado en estos 24 meses, serían los siguientes:

1 - Escuchar, siempre escuchar. A tus colaboradores, a tus superiores, a tus públicos. Y por supuesto, a ti mismo.

2 - Poner los principios por sobre todas las cosas. Si, por ejemplo, predicas la transparencia y la humildad, practícalas.

3 - Ser flexible, no encerrarte en tu opinión, respetar las otras y valorarlas. Pueden ser tu salvación. Delegar y dar confianza.

4 - Prohibido consultar al ego. En la mayoría de los casos, es un mal consejero que piensa menos de lo que siente. Ser humilde y generoso. La soberbia lleva a un callejón sin salida.

5 - Tener autocrítica, pero valorar lo que has hecho bien.

6 - Comunicar todo, siempre, con palabras, con hechos, con gestos o con silencios.

7 - Tener a mano una bocanada de sentido del humor, es la llave secreta para destrabar tensiones y aligerar el día a día. La alegría es mágica.

8 - Hablar a tus colaboradores con el ejemplo, y resaltar públicamente los ejemplos de ellos.

9 - No ser tanto el jefe de tus colaboradores sino su escucha, su psicólogo, su consejero si se puede, su consultor, su maestro y su alumno, su compañero. Ser líder.

10 - Medir los tiempos para cada objetivo, esperar el momento justo, ser paciente y ambicioso a la vez. En paralelo, ser coherente y ejecutivo, no demorarse en palabras elegantes.

Esto no pretende ser una guía práctica del buen directivo, solo es un ramillete de reflexiones y conclusiones que me han venido a la cabeza en cuanto me senté frente al teclado y me propuse retomar el blog. Son pautas que venía rumiando desde años anteriores, y pude comprobar en la cancha donde se juegan los partidos del liderazgo, es decir en la gestión pura y dura.

Si tuviera que formular una frase que sí ha guiado mis pasos en la gestión cotidiana sería la siguiente: Lo correcto suele coincidir con lo conveniente, que en la comunicación es la búsqueda de la verdad, el bien y la belleza. Tan simple y complejo como eso.

En las siguientes columnas ya me dedicaré a aspectos mucho más técnicos de la comunicación, y espero que sean útiles para el amigo lector.